Dentro de los personajes que llenan el mundo de las fiestas de la Magdalena se encuentra el sacrificado coheter-matiner.
El coheter-matiner es de ese tipo de personas sacrificadas que solo piensan en los demás, en procurar que no durmamos, en procurar que nuestro sueño se interrumpa como consecuencia de ese agradable sonido que produce la pólvora a tan solo 10 o 15 metros de tu ventana.
Solamente los elegidos miembros de gayata tienen ese honor. Y no estamos hablando de cualquier miembro de gayata, el coheter-matiner es de los que más responsabilidad asumen al tener como objetivo prioritario despertar a los que todavía duermen a las 9 de la mañana, sea festivo o no. Y claro, esa responsabilidad tiene un riesgo altísimo, el deshonor de no conseguir el fin para el que ha sido elegido.
Es un personaje que sólo se encuentra en las comisiones de gayata y actúa bajo la impunidad que da tan magnífica asociación festiva. El coheter-matiner prepara su armamento con esmero y busca masclets que no “estiguen cucats”. Hace un breve precalentamiento tirando algunos cerca de su salida y comienza su representación. Nunca actúa solo (¿cobardía o compañerismo?) y procura buscar calles muy estrechas para que su actuación obtenga resultados multiplicadores. Los vecinos, por lo general mayores que viven en esas calles estrechas, principalmente del centro, quedan enormemente agradecidos ante esa avalancha multiplicadora de ruido absurdo y traidor.
No hay perdón todos somos acreedores de su enorme interés en despertarnos. Es la moda, hoy en día hasta los políticos quieren preocuparse de nosotros (no fumar, no correr, no beber alcohol, no… no…), cuando realmente -y aunque no lo parezca- cada persona puede pensar por sí misma lo que quiere hacer y lo que es bueno para ella. No es necesario que nadie nos lo indique, sabemos pensar.
Pero sigamos describiendo la actuación del maquiavélico personaje. Arropado por otros también miembros de gayata (a ninguna otra asociación le es permitido tamaño acto de sabotaje contra el sueño) incluso en ocasiones acompañan el ruido de pólvora, con ruido de dolçaina, si, digo bien, ruido de dolçaina y no música que eso es otra cosa.
Imagino que se deberá tratar de una tradición ancestral de la época, al menos, de los iberos, con miles de años y que lógicamente hay que respetar. Y claro, ante esa tradición cultural, ancestral y “básica” en las fiestas de la Magdalena a ver quien se plantea su modificación.
Pero bueno, por si alguien lee esto, yo tengo algunas propuestas para mejorar la actuación del coheter-matiner.
La primera sería adelantar algo su horario, puesto que a las 9.00 horas quizá hay gente que ya se ha levantado, y claro, sería una lástima no apreciar su trabajo. Los que realmente a las 9.00 todavía estamos en la cama agradecemos enormemente este acto. Por lo tanto, hora de comienzo las 7.00 de la mañana.
Segundo, se deben personalizar los cohetes, es decir, en altavoz con amplificador de 500.000 W, “escolteu, este cohet va per a …” “BOOOOM”. De esa manera, la persona que ha sido despertada agradece la preocupación personal del sujeto. Es una forma de sentir que alguien piensa en ti.
Como tercera sugerencia, yo propondría que, puesto que es una tradición de la época ibera en Castellón, como así lo indica Wikipedia, que se realice esta tradición del coheter-matiner todos y cada uno de los 365 días del año (a las 7.00 de la mañana). Por fin sentiremos que alguien se preocupa de nosotros para que no lleguemos tarde al trabajo, si es que todavía lo tenemos.
QUE COMENTARIO MAS ACERTADO, JA,JA,JA
Ole, ole,….y ole….VIVA EL COHETER MATINER………JAJAJAJAJAJAJAJA